
En Posmópolis el camino se contraee: se busca, se borra, se vuelve a buscar, se vuelve a borrar y así ad infinitum. Es humo, una espiral. Entonces cuando uno piensa que ha encontrado la imagen clara y precisa, el camino es el engaño, el coqueteo, la impresión. Bienvenidos a Posmópolis Paradisio.

Un paraíso para perderse, para que todo sea nuevo cada día... un paraíso para olvidarse entre brazos para siempre desconocidos...
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